Tres.

Doy un pequeño sorbo al café, saboreo, trago y sonrio. La taza tiene una leyenda, no sé si sea comercial, pero por lo menos, me agrada. ¿Que podrás tener tú, que no tenga yo de ti?

¿Es insensato, pedirle sensatez, a un traficante del dolor ajeno?

Se presume que el recuerdo, es un sentimiento. No pretendo entablar una discusión, sólo digo que este recuerdo es un sentimiento, pues tiene forma, amor y nombre. No es melancolia, ni añoranza, ¡no! confundirse no esta permitido.

Sin consentimiento de la razón, pretendo gritar que me muero de ganas, si, de decirte que te quiero.

Caigo en la idea, de que por un momento, ese momento suspendido en la dualidad del universo, en el equilibrio perfecto, nos correspondimos como nunca nos habíamos/ habían  correspondido, y como nunca nos volveríamos a corresponder.

Entonces no hubo remedio alguno, supe que no podía ganar; te volví a extrañar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: