Sucede que a veces.

Perdón que llegué tan tarde, te invitó un café.

Llegaste cambiaste mi mundo y te fuiste, te marchaste y, puede que, te cansaste de esperar.

Sucede a veces que el amor te da una patada en el trasero, pero otras, donde solo te empuja, de invita cortesmente a marcharte, a irte ahí. Así fue como lo hiciste conmigo.

Ya gané mucho y lo único que perdí, fue el miedo. Extraño tu sonrisa, pues cualquiera extraña las cosas de las cuales se enamora.

Gané y ganaste. Te llevo impregnada en mí. Me llevas en tus recuerdos, en las historias de madrugada, en el sentir de esos besos.

Sucede que a veces, ya lo dijo Ismael Serrano, puede que para ustedes las mujeres, el amor es hacer lo que hizo Dalila con Sansón.

Disculpa mi palabrería, pero sucede que a veces, en vez de invitarte un café, te invitaría una bebida, para ti una margartita, para mi, quiza, lo que tus labios me quieran dar.

Sucede que a veces, escribir no se me da.

Anuncios

Una respuesta

  1. Sucede que a veces… Todo es así.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: