Archivos del mes: 22 marzo 2012

Ayer estuve observando.

Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas?

Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquilany tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas.

¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles?

Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo.La hembra es siempre más grande, de algún modo.

Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.

Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca. ¿Por qué nos separaron? Me haces falta para andar, para ver, como un tercer ojo, como otro pie que sólo yo sé que tuve.

Te extraño.

Hace días que te extraño.

No es que estes lejos, no, no lo estas, solo andas ausente, pensando en otros mundos, con otros mundos.

De pronto aparezco y perturbo tus pensamientos, causo extrañeza en tus sentimientos.

No es que no te quiera, pero me gusta verte desde lejos. Actuas de una forma rara cuando intento acercarme. Cuando guardo distancia, vuelves a ser tú y te olvidas un poco de mí. En ese momento más te quiero. Leer más →

Aparece.

Y de pronto se aparece…

Tiene la sencillez de una doncella.

La elegancia de una prostituta.

Maneja un vocablo intelectual.

Habla con la elocuencia de criminal.

Se desnuda lento, como retando al tiempo.

Se mantiene lejos, retando lo largo de mis brazos.

Me incita, me excita.

Me da un beso.

Hunde sus entrañas en mi piel desnuda.

Navego por el canal de la maternidad, de pronto, se aparece, con un gemido, con una sensación, con un sonido… y ahí estas tú, conmigo.

Te pienso.

Pienso mucho.

En ocasiones me gusta pensar. Sé que soy fatalista por reflejo, fatalista por condición, no por convicción.

Me gusta pensar y pensarte.

De pronto pienso y sonrió, pensar es agradable cuando formas parte de mis pensamientos, es decir, cuando estas en ellos y con ellos.

Te pienso y sonrió.

Te quiero.

Lo pienso y me alegro.

Te pienso y estoy contento.

Ya no solo eres parte de ellos, sino esencia y complemento, ¿me entiendes, me explico?

Sí, así es, te quiero.

Lo pienso y más te quiero.

Ilusiones.

Hoy amaneció muy helado. Hace frío. Los del clima nunca saben predecir bien.

Es inevitable pensarte, pues dicen que este clima y la añoranza van de la mano con la melancolía. No lo sé, pero una cosa es cierta, te extraño. No da pena, mucho menos vergüenza, decírtelo.

Sé que nunca me debí ilusionar, lo sé. Siempre pasa lo mismo, bueno, para ser verdad, no siempre, pues ni siquiera hay oportunidad de que pase, pero bueno, el resultado ya lo sabía, aun así no me importo. Leer más →

Un día normal.

Algo interrumpe tus sueños, tu descanso; El despertador, tu hijo hurgando en tus fosas nasales, una pesadilla, la persona que duerme contigo.

Te das cuenta que estas solo, pretendes saber que hora es, el despertador no sabes donde quedo después que lo aventaste por enesima vez, encuentras el celular a un lado de tu almohada (que hace tiempo dejo de ser despertador), observas la pantalla, es tarde otra vez. No corres con prisa a la ducha, te quedas pensando, observas el techo, esas figuras que se forman con el tiempo, las marcas de pintura, cierras los ojos, tu intención no es dormir, pero al final, así te quedas, dormido.

Despiertas nervioso, con prisa, ya es tarde, muy tarde. Te levantas, abres la llave izquierda de la regadera. El agua que cae es un poco fría, pero en unos instantes empieza calentar, tu cuerpo reacciona. Despiertas. Leer más →

Enseñanzas.

He aprendido a disfrutar las mañanas. Es un poco extraño, no lo niego, pero tan excitante. Respirar y sentir tus pulmones llenos, luego dar la vuelta y abrazar la almohada. Levantarse con una sonrisa, un texto, un buenos días.

He aprendido a disfrutar mis noches. Ya no tengo insomnio, ahora duermo tranquilo, con paz, sonriendo. He aprendido que escuchar es mucho mejor que hablar. Leer más →

Miradas.

Tengo ganas de abrazarte, decirte que te quiero. Tomar tu cuerpo por la cintura, estrecharte, darte un beso y perderme en la inmensidad del tiempo.

Estabas sentada esperando el tren, justo del otro lado de la estación, eramos caminos opuestos, tú para el norte, yo para el sur. Fue entonces cuando pensé, “si sigo el mismo curso, eventualmente nos tendremos que encontrar”. Nuestras miradas se cruzaron, después, el tiempo hizo lo suyo.

En lo absurdo de lo cotidiano, te encontré de nuevo. Ahora llevabas el cabello largo, usabas falda, saco y tacones. Nuestras miradas se cruzaron, sonreíste. Cuando intenté sonreír, ya habías vuelto tu rostro a otro lado.

La vida es eterna, ya lo dijieron muchos pensadores, muchos filosofos, lo que no es eterno, es el individuo. Leer más →

Así es ella.

¿Si pudieras describir a esa persona en 20 palabras, cuales serían?

Criatura hermosa, incitante, excitante. Corrosiva y amable. Sabe mentir, amar, esconderse. Perversa por naturaleza, terrible persona, bella y maravillosa mujer.

Leer más →

Y así pasó.

Tomaba una cucharada de miel con un caballito de limón, todo por los benditos remedios para la garganta, estabas ahí, a la vuelta del comedor, observe la cuchara, te observe a ti. Ibas en pantaletas y una camisa mía. Me fui al ataque!

Leer más →